Prevención de la fragilidad y mejora de la movilidad
Una ingesta proteica y calórica adecuada es esencial para combatir la fragilidad en adultos mayores, un estado que eleva el riesgo de caídas y hospitalizaciones. Al fortalecer la masa muscular, se mitigan los problemas de movilidad en adultos mayores, permitiendo que el paciente mantenga su autonomía. Asimismo, la dieta influye en la integridad de los tejidos, ayudando en el manejo de la incontinencia en adultos mayores y reduciendo la inflamación sistémica asociada al dolor crónico en adultos mayores.