Impacto de las patologías crónicas y la fragilidad
El origen de la inmovilidad suele estar vinculado a la presencia de enfermedades crónicas en adultos mayores que desgastan la reserva fisiológica. Este declive se agudiza ante la fragilidad en adultos mayores, un estado donde el riesgo de caídas aumenta drásticamente. Además, el dolor crónico en adultos mayores actúa como una barrera psicológica y física que desmotiva el movimiento, agravando cuadros donde la nutrición en adultos mayores es deficiente y no aporta la energía necesaria para el esfuerzo muscular cotidiano.